Fuente EFE
Colombia tiene presidente electo. El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, se impone en la segunda vuelta presidencial celebrada el domingo 21 de junio con el 49,66% de los votos frente al 48,70% del senador de izquierda Iván Cepeda, del Pacto Histórico. La diferencia es de apenas 250.000 votos sobre un total de más de 26 millones de sufragios emitidos.
El resultado es el más ajustado en toda la historia de las segundas vueltas presidenciales colombianas. El escrutinio oficial sigue en marcha en Corferias con presencia del Ejército y la Policía, y la declaratoria definitiva se espera entre el miércoles y el jueves. El presidente Gustavo Petro ha pedido «tranquilidad» y ha señalado irregularidades en formularios del voto exterior, donde De la Espriella arrasa con el 72% de los sufragios emitidos en Estados Unidos.
De la Espriella, de 47 años, abogado con triple nacionalidad colombiana, estadounidense e italiana, cuenta con el respaldo explícito de Donald Trump. El secretario de Estado Marco Rubio lo llamó «presidente electo» antes incluso de que concluyera el escrutinio. Asumirá el cargo el 7 de agosto en sustitución de Gustavo Petro.
Cepeda, filósofo e hijo del líder de la Unión Patriótica asesinado en 1994, reconoció el preconteo pero no el resultado definitivo hasta que concluya el escrutinio. «Hemos llegado con la diferencia más estrecha de la historia», dijo ante sus seguidores.
Colombia sale de esta jornada completamente partida por la mitad. Un país donde casi la mitad votó por la memoria, los derechos humanos y la paz, y la otra mitad por un candidato avalado por Trump. La distancia entre las dos colombias es de menos de un punto porcentual. Y eso también es un resultado.