Fuente Henry NICHOLLS | AFP
Una organización no gubernamental que trabaja sobre el terreno en Ceuta ha denunciado que efectivos militares están presionando a personas migrantes para que suban a camiones que las trasladan de vuelta al perímetro fronterizo con Marruecos, en lo que la entidad describe como devoluciones encubiertas. «No son retornos voluntarios», ha señalado la ONG, que exige explicaciones a las autoridades sobre el procedimiento seguido.
Según el relato recogido por la organización, varios migrantes fueron conducidos a los vehículos sin que mediara una información clara sobre sus derechos ni la posibilidad real de negarse, en un contexto marcado por la llegada masiva de personas a la ciudad autónoma en los últimos días. La entidad sostiene que estas prácticas vulnerarían la normativa española y europea en materia de asilo y protección, que exige un examen individualizado de cada caso antes de cualquier devolución.
El Ministerio del Interior no ha respondido públicamente a las acusaciones concretas, aunque fuentes del operativo insisten en que se trata de actuaciones dentro de la legalidad vigente. Organizaciones de derechos humanos llevan años advirtiendo de la falta de transparencia en los protocolos aplicados en la frontera sur, donde la presión de las llegadas suele traducirse en decisiones tomadas con celeridad y escaso control externo. La ausencia de observadores independientes en estos traslados dificulta contrastar de forma fehaciente lo ocurrido, lo que alimenta la desconfianza hacia el propio dispositivo estatal.
La ciudad autónoma se encuentra estos días en el centro de la actualidad migratoria, con la solidaridad vecinal por un lado y la respuesta institucional, cada vez más militarizada, por otro. Colectivos sociales insisten en que la gestión de la frontera no puede hacerse a costa de los derechos básicos de quienes ya han sufrido un trayecto migratorio extremo.