Fuente EFE
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ha registrado 26 muertes de personas privadas de libertad en Venezuela entre abril y junio de este año, según ha informado la propia organización, que alerta de la persistencia de graves deficiencias en el sistema penitenciario del país.
La ONG no ha especificado si los fallecidos eran presos comunes o políticos, aunque ha insistido en que la mayoría de los casos están vinculados a la falta de atención médica adecuada en los centros de reclusión. En su comunicación, difundida a través de la red social X, el OVP señaló como caso más reciente el de Fabiana Desirée Páez Fernández, interna en la cárcel de La Crisálida, en el estado Miranda.
Según la organización, la reclusa presentaba insuficiencia respiratoria y otras patologías que no habrían recibido el tratamiento médico necesario. El OVP denunció que esta situación refleja un patrón recurrente: la ausencia de asistencia sanitaria en prisión como factor determinante en los fallecimientos bajo custodia del Estado.
El caso de La Crisálida, donde por primera vez se registra una muerte desde su apertura en 2018, ha reavivado las críticas sobre las condiciones de reclusión. La ONG advierte de la existencia de hacinamiento y de la presencia conjunta de presas políticas y comunes, además de la falta de recursos sanitarios básicos.
El Observatorio recuerda además que su informe anual de 2025 contabilizó 181 muertes en prisiones venezolanas durante ese año, de las cuales la gran mayoría se produjeron por ausencia de atención médica. En concreto, 151 de esos fallecimientos estuvieron directamente relacionados con la falta de asistencia sanitaria, según los datos recopilados por la organización.
El OVP alerta de que estas cifras reflejan una crisis estructural en el sistema penitenciario venezolano, donde la atención médica insuficiente se mantiene como uno de los principales factores de mortalidad bajo custodia.