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A veces el arte necesita un escenario imposible para que su mensaje llegue. Este miércoles, dos artistas urbanos vestidos de negro y con el rostro cubierto eligieron el más imposible de todos: la antena del Empire State Building de Nueva York, a 443 metros de altura, muy por encima de las plantas accesibles al público del icónico rascacielos de 102 pisos.
Los escaladores han sido identificados por diversos medios como Angela Nikolau e Ivan Beerkus, una pareja conocida internacionalmente por su afición a subir sin permiso a las estructuras más altas del planeta. En esta ocasión, su ascenso no fue solo un ejercicio de vértigo: llevaban consigo una pancarta con un mensaje contra la guerra y a favor del amor y la paz. La frase elegida lo decía todo: «Cuando el poder del amor vence al amor por el poder, el mundo conoce la paz», una cita atribuida tanto a Jimi Hendrix como al político William Gladstone.
La elección del Empire State como escenario no es casual. Es uno de los símbolos más reconocibles de Estados Unidos, un país que en los últimos meses ha protagonizado ataques militares en Oriente Medio y mantiene tensiones geopolíticas en varios frentes. Desplegar una pancarta por la paz desde su horizonte más famoso es un gesto que habla directamente a esa contradicción.
Pero la jornada tenía reservada una sorpresa más. Las cámaras de los helicópteros que cubrían la noticia captaron un momento completamente inesperado: en una plataforma cerca de la cima, Ivan pareció pedir matrimonio a Angela. Las imágenes mostraron a la pareja besándose y abrazándose, mientras ella examinaba lo que parecía ser un anillo de compromiso en su mano izquierda. La propia Nikolau lo confirmó después publicando fotos del anillo en sus redes sociales.
La policía los detuvo poco después de la una de la tarde. Nadie resultó herido. Ambos se enfrentan a cargos por acceso no autorizado, aunque la naturaleza exacta de las consecuencias legales no ha sido confirmada. Se conocieron en 2016 escalando un rascacielos en China y han convertido su pasión por las alturas en una vida compartida que ahora tiene un nuevo capítulo.
En un mundo que acumula guerras, fronteras y muros, hay quien elige subir más alto que todo eso para decir que el amor puede más. No es mal mensaje para un miércoles cualquiera en Nueva York.