Genocidio en Gaza: Eyal Weizman denuncia cómo la arquitectura se convierte en arma para borrar a un pueblo
El arquitecto israelí Eyal Weizman, fundador del proyecto Forensic Architecture, sostiene que la destrucción en Gaza no es solo militar, sino también estructural: una estrategia prolongada que utiliza la arquitectura, el territorio y el entorno como herramientas para eliminar las condiciones de vida del pueblo palestino.
En su libro Ungrounding. The Architecture of Genocide, Weizman analiza cómo, a lo largo de décadas, se ha desarrollado un modelo basado en el control del suelo, el subsuelo y el espacio aéreo, con el objetivo de transformar el territorio y dificultar la supervivencia de la población. Según explica, no se trata únicamente de ataques directos, sino de un proceso más amplio que afecta a recursos básicos como el agua, la vivienda o la movilidad.
El investigador describe cómo la destrucción de edificios, infraestructuras y espacios vitales no solo impacta en el presente, sino que también borra las huellas físicas e históricas de la población. En este sentido, alerta de prácticas como la eliminación de escombros o la transformación del paisaje, que complican la reconstrucción de los hechos y la preservación de pruebas.
Desde Forensic Architecture, un equipo multidisciplinar que combina tecnología, análisis visual y testimonios, trabajan en la documentación de violaciones de derechos humanos mediante reconstrucciones en 3D y el análisis de imágenes. Sus investigaciones han sido utilizadas en procesos judiciales internacionales y buscan aportar evidencia en contextos de conflicto.
Weizman enmarca esta situación dentro de una lógica histórica más amplia vinculada al colonialismo de asentamiento, donde la transformación del territorio juega un papel central. A su juicio, entender el conflicto requiere analizar no solo los hechos visibles, sino también las dinámicas espaciales que condicionan la vida cotidiana.
A pesar de las dificultades —incluyendo restricciones de acceso, riesgos para periodistas y pérdida de financiación—, el equipo continúa recopilando pruebas con el objetivo de contribuir a la rendición de cuentas y a la defensa de los derechos humanos.
El arquitecto concluye que, frente a la destrucción, es fundamental también reconstruir la memoria: mapear, documentar y preservar lo que existió como forma de resistencia y de reivindicación de justicia.