Fuente Diari Ara
El nuevo presupuesto de la Junta de Extremadura para 2026, pactado entre PP y Vox, refleja un giro de prioridades que impacta de lleno en las políticas sociales y culturales de la región. Mientras se reducen o eliminan ayudas a organizaciones vinculadas a la atención de personas migrantes y cooperación internacional, las partidas destinadas a la tauromaquia experimentan un incremento sin precedentes.
Las cuentas autonómicas prevén la supresión de subvenciones nominativas a entidades que trabajan en acogida, integración y asesoramiento de personas migrantes, entre ellas organizaciones como Accem, Cepaim o Progestión. Estas entidades perderán financiación pública en un contexto en el que el Ejecutivo regional justifica la medida bajo el concepto de “prioridad nacional”, defendido por Vox como eje de su acción política.
El vicepresidente de la Junta y líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha defendido en sede parlamentaria este cambio de modelo, argumentando la necesidad de reorientar recursos hacia “las necesidades de los extremeños”. El Ejecutivo sostiene que parte del tejido de cooperación y atención migratoria está ligado a estructuras que considera ideológicas, una visión que ha generado críticas de diversos colectivos sociales y eclesiásticos.
En paralelo, el presupuesto de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID) sufre un recorte de hasta el 92%, lo que sitúa a la comunidad a la cola en gasto de cooperación internacional. ONG y organizaciones sociales advierten de la desaparición de programas de ayuda en el exterior y de educación para la ciudadanía global.
En contraste, la partida destinada a la tauromaquia se dispara, pasando de 297.500 euros a 1,78 millones, lo que supone un aumento cercano al 500%. Entre las nuevas asignaciones destacan fondos para circuitos de novilladas, promoción cultural taurina, ayudas a peñas y subvenciones a la Fundación Toro de Lidia.
El Gobierno regional defiende este incremento por su impacto económico y laboral en el sector, mientras crece la polémica por el contraste entre el recorte a la acción social y el impulso a la financiación del mundo taurino.