Miércoles, 30 de septiembre de 2026
Internacional · Economía

Una década de progreso desigual: la pobreza baja en la UE pero España sigue atrapada en el grupo de riesgo

Vibrant street scene in Gdańsk's old town with people enjoying a sunny day in summer.

Pexels

La Unión Europea ha logrado reducir el riesgo de pobreza monetaria en la última década, pero la mejora esconde una brecha profunda entre países. Según un estudio publicado este 30 de septiembre en la revista científica PLOS One, la tasa de riesgo de pobreza en la UE pasó del 17,4% en 2015 al 16,2% en 2023, una caída de apenas 1,2 puntos porcentuales en ocho años.

El estudio, firmado por las investigadoras Silvia Megyesiova y Cecília Olexová, de la Universidad de Economía y Empresa de Bratislava y Košice (Eslovaquia), analiza tres periodos distintos: los años previos a la pandemia (2015-2019), el año del confinamiento (2020) y la recuperación posterior (2021-2023). La conclusión es clara: la resiliencia frente a la crisis no se reparte por igual.

En un extremo están Bulgaria, Rumanía, Grecia y Letonia, los países con mayor riesgo de pobreza y donde apenas el 40,2% de la población tiene competencias digitales básicas. En el otro, Chequia y Finlandia combinan la menor pobreza monetaria de toda la Unión (10,7%) con la mayor competencia digital (75,6%), junto a Irlanda, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Austria, Suecia y Malta.

España, según el estudio, se queda en un grupo de vulnerabilidad intermedia junto a Italia, Portugal, Lituania y Estonia. La razón no es solo estructural: el país sufrió en 2020 una caída del PIB real del 10,9%, «el mayor impacto económico de toda la UE derivado de la crisis sanitaria», y desde entonces arrastra una pobreza laboral persistente —tener empleo y seguir siendo pobre— y problemas crecientes de acceso a la vivienda.

El dato importa porque desmonta una idea cómoda: que crecer económicamente basta para reducir la pobreza. Los países que mejor resistieron no fueron necesariamente los más ricos, sino los que combinaron inversión social con capacidad digital para adaptarse a la crisis. Una década después, la UE ha avanzado poco y de forma desigual — y España, lejos de liderar la recuperación, sigue mirando desde el pelotón de los rezagados.

Comentarios (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te recomendamos