EFE
La crisis migratoria en Ceuta ha escalado también en el terreno político tras las declaraciones de José María Figaredo, diputado de Vox, quien ha reiterado que hay que “cazar a los inmigrantes” que han entrado en la ciudad “uno a uno”. Sus palabras han provocado una oleada de críticas por el tono empleado, en un contexto ya marcado por la tensión institucional y social.
El Gobierno ha rechazado de forma contundente estas afirmaciones, subrayando la necesidad de respetar los derechos humanos y de gestionar la situación con responsabilidad. Desde el Ejecutivo insisten en que la prioridad es garantizar una respuesta coordinada y humanitaria, especialmente en lo relativo a los menores no acompañados.
Mientras tanto, el Partido Popular mantiene la presión sobre el Gobierno central, reclamando más control en la frontera y mayor claridad en la gestión de la crisis. Las comunidades autónomas gobernadas por el PP, algunas junto a Vox, afrontan además el debate sobre el reparto de menores, lo que añade complejidad al escenario político.