Forbes México
Un video viral ha resumido en pocos segundos una contradicción enorme. Un presunto trabajador de ICE fue grabado saliendo de unas oficinas de la agencia en San Diego con la camiseta de la Selección Mexicana. Varias personas lo increparon por llevar un símbolo querido por millones de mexicanos mientras, al mismo tiempo, se le vinculaba con una institución asociada a redadas, detenciones y deportaciones.
El video, por sí solo, no prueba la identidad del hombre ni permite sacar conclusiones absolutas. Pero sí funciona como gancho para una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando los símbolos de una comunidad son usados por quienes forman parte de estructuras que generan miedo en esa misma comunidad?
ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, define su misión como la aplicación de leyes migratorias y aduaneras. Su área de Enforcement and Removal Operations gestiona procesos de identificación, arresto, detención y expulsión de personas migrantes sujetas a remoción.
Ese lenguaje administrativo tiene consecuencias humanas. Familias separadas. Trabajadores que evitan salir de casa. Niños que temen que sus padres no vuelvan. Barrios enteros que aprenden a vivir pendientes de una alerta, una camioneta, una redada o una presencia policial inesperada.
La polémica llega además en pleno contexto del Mundial 2026, con el fútbol convertido en escenario político. Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch han pedido una “tregua ICE” para evitar operativos migratorios en eventos y sedes mundialistas, alertando de los riesgos para aficionados, trabajadores y comunidades migrantes.
El temor no aparece de la nada. En 2025, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum pidió a Estados Unidos que no realizara redadas de ICE durante un partido de la Copa Oro entre México y República Dominicana en Los Ángeles, después de detenciones masivas en el sur de California. AP informó entonces de más de 100 personas detenidas en redadas migratorias en la zona.
Por eso la camiseta importa. La Selección Mexicana representa familia, barrio, memoria migrante y orgullo compartido. En el cuerpo de un presunto agente de ICE, esa misma camiseta se convierte en una imagen difícil de digerir.