Paisaje quemado en el Parque Natural del Valle de Iruelas arrasado por el incendio de Burgohondo (Ávila). Fuente EFE
El fuego declarado en Burgohondo, Ávila, ha arrasado ya cerca de 50.000 hectáreas, lo que lo convierte en el incendio más grande registrado en la historia de España, superando el ocurrido entre Ourense, Lugo y León en agosto de 2025 (37.765 hectáreas) y el originado hace apenas diez días en La Mierla, Guadalajara (32.000 hectáreas). Junto a los fuegos de Madrid y Toledo, la superficie calcinada asciende ya a 77.000 hectáreas.
El Gobierno prevé aprobar este martes en el Consejo de Ministros el real decreto que declarará zona gravemente afectada a los territorios arrasados por las llamas, según anunció el presidente Pedro Sánchez. Mientras tanto, la Guardia Civil ya ha detenido a una persona e investiga a otra por un presunto delito de incendio forestal relacionado con el fuego de Burgohondo.
La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, visitó el centro de mando avanzado en Navalcarnero y advirtió de que «aún se prevén más evacuaciones» en la zona oeste que conecta Madrid, Ávila y Toledo. Según sus datos, unas 90.000 personas están evacuadas o confinadas en las tres provincias, a las que se suman otras 16.000 en Castellón por el fuego de la Vall d’Uixò.
Aagesen subrayó que España atraviesa una temporada «extraordinariamente complicada», con 32 grandes incendios forestales y unas 17.000 hectáreas quemadas desde enero, seis veces más que en el mismo periodo del año anterior. El humo generado por los fuegos ha sido detectado incluso por el satélite Meteosat, y la ministra de Sanidad, Mónica García, pidió a la población de las zonas afectadas evitar el exterior y usar mascarillas FFP2 ante los niveles de contaminación, muy por encima de los límites recomendados por la OMS.