Fuente EFE
La popularidad del pato Merlín, la mascota no oficial del Mundial que ha conquistado a buena parte de la afición mexicana, ha disparado la venta de patos pekín americanos en mercados y plataformas de internet, una tendencia que ha encendido las alarmas entre veterinarios y organizaciones animalistas del país.
En mercados como el de la alcaldía Venustiano Carranza, en Ciudad de México, estos animales se ofrecen a precios de entre 30 y 50 pesos, una cifra que, según el veterinario Jorge Monroy López, favorece compras impulsivas sin que los compradores midan las implicaciones de mantener a un ave de este tipo en casa.
Monroy López, que ha investigado rutas de tráfico ilegal de animales en la zona de Yecapixtla, en el estado de Morelos, advierte de que esta raza de pato se encuentra en un auténtico vacío legal: no está catalogada como fauna silvestre bajo la Ley General de Vida Silvestre ni tampoco reconocida oficialmente como animal de compañía.
El veterinario advierte además de que algunas de las rutas empleadas para el comercio de estas aves coinciden con las utilizadas para el tráfico de otras especies, y que el desenlace más probable para buena parte de estos animales es el abandono en canales de agua o en espacios naturales como la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, en un país que ya cuenta con cerca de 30 millones de animales abandonados.
Santuarios como Alitas Felices, dirigido por Alejandra Loera Valencia, se han especializado en rescatar crías abandonadas de esta y otras especies, y confían en que la popularidad de Merlín pueda tener un giro positivo si termina sirviendo para visibilizar la causa de las aves víctimas del comercio ilegal.