Ceuta Actualidad
En plena presión migratoria en Ceuta, la historia de Sabah Hamed se ha convertido en un ejemplo de solidaridad frente a la emergencia. Esta empresaria de origen marroquí ha abierto las puertas de su hogar para atender a quienes llegan en condiciones extremas, con especial atención a mujeres y bebés, los más vulnerables en esta crisis.
Cada día, su vivienda se transforma en un refugio improvisado donde ofrece comida caliente, ropa limpia y acceso a duchas. Muchas de las personas que acuden lo hacen tras pasar días en la calle, sin recursos ni asistencia suficiente. Entre ellas, destaca la presencia de madres con niños pequeños e incluso recién nacidos, una realidad que ha impactado profundamente a Hamed.
La empresaria relata cómo ha visto a mujeres durmiendo en el suelo con sus bebés, sin protección ni condiciones mínimas de higiene. Esta situación la llevó a intensificar su ayuda, organizando su rutina diaria en torno a la atención de estas personas.
Su casa llega a recibir a decenas —e incluso cientos— de migrantes en una sola jornada, funcionando como un punto de apoyo ante la saturación de los servicios oficiales. En un contexto marcado por la incertidumbre, la labor de Sabah Hamed refleja cómo la solidaridad individual puede convertirse en un salvavidas para quienes más lo necesitan.