Diario Sur
La Junta de Andalucía, presidida por Juan Manuel Moreno Bonilla, afrontó la campaña de alto riesgo de incendios con un 14% menos de agentes medioambientales, según datos obtenidos por transparencia. La plantilla pasó de 698 efectivos en septiembre de 2025 a 602 en junio de 2026, es decir, 96 profesionales menos en un periodo clave para la prevención y vigilancia forestal.
Estos agentes desempeñan funciones esenciales como la detección temprana de incendios, la inspección del territorio y el apoyo en las labores de extinción, por lo que su reducción afecta directamente a la capacidad de respuesta ante emergencias.
Desde el Gobierno andaluz justifican este descenso por las jubilaciones no cubiertas. En ese periodo se retiraron 130 trabajadores, mientras que solo se incorporaron 78 nuevos efectivos, lo que ha generado un déficit de personal en plena temporada de mayor riesgo.
La situación coincide con un contexto de altas temperaturas y aumento del peligro de incendios, donde los expertos subrayan la importancia de reforzar la prevención para evitar grandes catástrofes forestales.
Este recorte ha reavivado el debate político sobre la gestión medioambiental y si los recursos actuales son suficientes para afrontar una campaña cada vez más exigente por el impacto del cambio climático.