Un ordenador portátil deja de funcionar. Una herramienta eléctrica termina en la basura. Sus baterías parecen haber llegado al final de su vida.
En Ghana están demostrando que pueden tener una segunda oportunidad.
La empresa local Nastech Power Solutions, dentro del proyecto Smart Energy Solutions for Africa (SESA), recupera baterías de litio procedentes de ordenadores, herramientas y otros residuos electrónicos para transformarlas en bancos de almacenamiento, generadores solares y sistemas eléctricos destinados a hogares y pequeños negocios.
La idea intenta resolver dos problemas al mismo tiempo.
Por un lado, Ghana afronta el desafío de una enorme cantidad de residuos electrónicos, que pueden terminar contaminando el suelo y el aire cuando no reciben un tratamiento adecuado. Por otro, todavía existen comunidades rurales y pequeños negocios con dificultades para acceder a una electricidad fiable y asequible.
Los resultados del proyecto muestran la dimensión que ha alcanzado la iniciativa. Nastech ha reutilizado más de 255 toneladas de residuos electrónicos, fabricado 775 bancos de baterías y 360 generadores solares, además de instalar tres microrredes. El programa también ha formado a 225 jóvenes y generado 52 empleos directos e indirectos.
La reutilización también puede abaratar la transición energética. El informe de SESA cita como ejemplo una batería de 150 Ah y 48 voltios fabricada con componentes recuperados por unos 12.000 cedis ghaneses, frente a unos 30.000 por una equivalente nueva.
No se trata simplemente de recoger basura.
Es economía circular aplicada a una necesidad básica: recuperar materiales que todavía sirven, reducir residuos y convertirlos en electricidad más accesible.
En un momento en que el mundo necesita millones de nuevas baterías para almacenar energía renovable, Ghana plantea una pregunta especialmente útil:
¿por qué fabricar siempre desde cero aquello a lo que todavía podemos darle una segunda vida?





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