El Senado de Brasil aprobó el miércoles una enmienda constitucional que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales y acaba con la escala 6×1, es decir, seis días de trabajo por uno de descanso. Se aplica sin recorte salarial y se votó en dos votaciones consecutivas, según EFE, que no precisa cuántos votos obtuvo.
Los sindicatos calculan que unos 22 millones de trabajadores verán reducida su jornada. Es una reivindicación histórica de los sectores populares de Brasil y la principal promesa de Lula da Silva, que busca la reelección en la segunda vuelta del 25 de octubre, once días después de la votación, frente a Flávio Bolsonaro.
El candidato opositor se opuso al proyecto hasta que, el día anterior, cambió de postura. Votó de forma telemática desde Porto Alegre, donde hacía campaña, y su partido dio libertad de voto, con lo que la mayoría de los senadores opositores apoyó la medida. Senadores del Gobierno criticaron la «volatilidad de convicciones» del candidato y avisaron de posibles retrocesos si gana; otros opositores denunciaron prisas y uso electoral del aparato estatal.
Las patronales no comparten el entusiasmo. La Federación de Comercio de São Paulo prevé que el coste de la hora trabajada suba un 22 % y advierte de hasta 1,2 millones de empleos en riesgo, cifras cuya fuente EFE no concreta y que el senador Randolfe Rodrigues, del Partido de los Trabajadores, rebatió.
Rodrigues recordó que Brasil se equipara así a países como Finlandia, Australia, Francia, Alemania, Noruega y Países Bajos. La portavoz del Gobierno en el Senado, Teresa Leitão, pidió vigilancia ante posibles marchas atrás. La nota no aclara cuándo entrará en vigor ni qué trámites quedan.
Detrás del debate en Brasil hay una pregunta que también se hace en España y en el resto de América Latina: quién se queda con la productividad que genera el trabajo. Un día más de descanso a la semana no es un lujo, es tiempo para cuidar, estudiar y vivir, y quien lo recibe sin perder sueldo gana algo que ninguna estadística de empleo mide bien.





Deja un comentario