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El Gobierno de José Antonio Kast ha conseguido aprobar en el Congreso chileno su Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social, una megarreforma presentada con más de 40 medidas y tramitada en menos de cuatro meses. Su núcleo incluye reducir gradualmente el impuesto a las grandes empresas del 27% al 23%, reintegrar el sistema tributario y ofrecer estabilidad fiscal a grandes inversiones.
La aprobación llega después de meses de protestas estudiantiles y docentes. A comienzos de junio, miles de personasmarcharon en Santiago contra los recortes educativos y una reforma que, a su juicio, prioriza los beneficios empresariales sobre la educación, la salud y la vivienda. La movilización fue dispersada por Carabineros y dejó personas detenidas y heridas, según la cobertura publicada entonces.
El Gobierno sostiene que la reducción tributaria atraerá inversiones, reactivará la economía y generará empleo. Sin embargo, la oposición, economistas y organismos técnicos han alertado sobre el riesgo para la recaudación y la sostenibilidad fiscal. El proyecto fue aprobado mientras el desempleo se situaba en el 9,4% y la actividad económicaacumulaba varios meses de contracción.
No todas sus medidas tienen el mismo alcance. El paquete también incluye ayudas para reconstrucción, vivienda y exenciones destinadas a personas mayores. Pero mezclar esas políticas con una rebaja permanente para las grandes compañías permite presentar como reconstrucción social una transformación fiscal mucho más profunda.
Los estudiantes entendieron pronto la contradicción. Cuando disminuyen los ingresos públicos sin una compensación suficiente, los derechos quedan expuestos a nuevos ajustes. La educación pública no se defiende únicamente abriendo las aulas: necesita financiación, alimentación escolar, docentes, infraestructuras y acceso universitario.
Kast celebra que Chile vuelve a abrirse a la inversión. En las calles, una generación pregunta quién pagará esa puerta abierta.
Una reconstrucción que debilita lo público puede levantar edificios mientras derriba oportunidades.