Fuente La Nación
Israel ha lanzado una nueva ofensiva en el sur del Líbano apenas unas horas después de la firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, un pacto que había sido presentado como un giro decisivo para poner fin a la escalada bélica en la región. El ataque ha provocado la muerte de al menos 18 personas y ha reabierto la alarma internacional sobre la fragilidad del alto el fuego.
El Ministerio de Salud Pública libanés ha confirmado que entre las víctimas se encuentra un ciclista de reconocimiento internacional, además de civiles alcanzados en distintos puntos del sur del país. Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa, un dron israelí impactó contra un vehículo en la localidad de Kfar Tebnit, mientras otro ataque se produjo en Zibdine.
En total, alrededor de 33 personas han resultado heridas, en una ofensiva que se produce en pleno contexto de negociaciones internacionales impulsadas por el acuerdo entre EEUU e Irán para el fin de la guerra.
El impacto político del ataque ha sido inmediato. La delegación iraní ha suspendido su viaje a Suiza, donde debía reunirse con representantes estadounidenses y mediadores internacionales en una nueva ronda de conversaciones. El encuentro estaba considerado clave para consolidar el proceso de desescalada.
Mientras tanto, el grupo chií libanés Hezbolá ha asegurado haber respondido a incursiones israelíes en el sur del país, afirmando que actuó “en legítima defensa” tras la supuesta violación del alto el fuego. Según su versión, sus combatientes atacaron vehículos blindados israelíes con misiles guiados y cohetes, en enfrentamientos de los que no han trascendido cifras independientes de bajas. Israel no ha confirmado ni desmentido estas informaciones.
En paralelo, el Gobierno de Suiza ha confirmado el aplazamiento de la reunión prevista en el complejo de Bürgenstock, donde debían avanzar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, con la mediación de Catar y Pakistán. Aunque los trabajos preparatorios continúan, el encuentro queda en suspenso en un momento de máxima tensión.
El acuerdo de paz, anunciado como un avance histórico, queda así en entredicho tras una nueva escalada militar en el terreno que reabre la incertidumbre sobre el futuro inmediato del conflicto en Oriente Medio.