CNN
La emergencia en Venezuela no terminó cuando la tierra dejó de temblar. Un mes después de los terremotos que devastaron varias regiones del país, organizaciones como World Vision alertan de una crisis menos visible pero igual de urgente: la salud mental de miles de niños y niñas.
La ONG advierte de un “terremoto interno” que afecta a la infancia, marcada por el miedo, la pérdida y la incertidumbre. Muchos menores ya vivían en contextos vulnerables antes del desastre, con familias separadas por la migración y un sistema educativo debilitado. Ahora, el impacto emocional se ha intensificado, aumentando los riesgos psicológicos a largo plazo.
En las primeras semanas de respuesta, la organización ha llegado a decenas de miles de personas, priorizando la creación de espacios seguros y apoyo psicosocial para ayudar a los menores a procesar el trauma. Estos entornos se han convertido en un “salvavidas emocional” en medio del caos.
Además, los expertos recuerdan que las experiencias traumáticas en la infancia pueden tener consecuencias duraderas, desde problemas de salud hasta mayor riesgo de exclusión social.