VOX
La ultraderecha suele hablar de patria, tradición y familia. Pero cuando se mira su programa económico, aparece una contradicción incómoda: muchas de sus recetas golpean directamente a quienes más dependen de lo público.
Las personas mayores necesitan algo muy concreto: pensiones dignas, sanidad pública, dependencia, residencias con control y cuidados accesibles. No necesitan discursos grandilocuentes. Necesitan seguridad material.
Vox ha defendido en sus programas un modelo mixto de pensiones, con capitalización individual obligatoria junto al sistema de reparto. Medios como Newtral y La Vanguardia han señalado ese giro hacia una privatización parcial del sistema, lejos del modelo público que garantiza solidaridad entre generaciones.
La pregunta es sencilla: ¿qué pasa con quien no pudo ahorrar lo suficiente? ¿Qué pasa con quienes trabajaron en empleos precarios, llegaron tarde al mercado laboral o tuvieron carreras interrumpidas?
La lógica privatizadora siempre promete libertad. Pero para muchas personas mayores significa otra cosa: incertidumbre.
El ejemplo más duro está en las residencias de Madrid durante la pandemia. Más de 7.200 personas mayores murieron sin ser trasladadas a hospitales en la primera ola, y la justicia mantiene abiertas investigaciones sobre los llamados “protocolos de la vergüenza”. La Audiencia de Madrid ha avalado investigar a excargos del Gobierno regional por presunta prevaricación y discriminación en el acceso a servicios públicos.
No se trata de usar a los mayores como arma política. Se trata de recordar que una sociedad se mide en cómo cuida a quienes ya sostuvieron todo antes.
Cuando se recorta en sanidad, dependencia o pensiones, no se recorta una cifra. Se recorta una visita médica. Una ayuda a domicilio. Una plaza residencial. Un medicamento. Una vejez tranquila.
La ultraderecha presume de defender a “la gente común”, pero sus políticas fiscales y sociales suelen favorecer a quienes menos necesitan protección.
Cuidar a quienes nos precedieron no es caridad. Es memoria, justicia y futuro compartido.