Viernes, 18 de septiembre de 2026
Internacional · Sociedad

¿Desde cuándo ser pobre se volvió delito?

Imagen generada con IA.

Una persona extiende la mano en la calle. Pide unas monedas. Duerme en un cajero, rebusca comida o intenta sobrevivir vendiendo cualquier cosa.

Y demasiadas veces la primera reacción ya no es preguntarnos qué le ha ocurrido, sino cómo conseguir que desaparezca de nuestra vista.

¿En qué momento alguien que necesita ayuda pasó a ser percibido como una amenaza?

La palabra aporofobia describe precisamente el rechazo hacia las personas pobres. Y no es un fenómeno abstracto: en 2025 las fuerzas de seguridad españolas registraron 29 delitos de odio vinculados específicamente a la aporofobia. Son solo los casos conocidos oficialmente.

Mientras tanto, 12,6 millones de personas en España —el 25,7% de la población— estaban en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025. Cerca de 9,6 millones vivían por debajo del umbral de pobreza.

La pobreza, por tanto, no es una rareza situada en los márgenes. Es una realidad estructural que puede aparecer tras perder un empleo, no poder pagar un alquiler, atravesar una enfermedad, una separación o quedarse sin una red familiar.

Sin embargo, resulta más sencillo enfadarse con quien pide limosna que preguntarse por qué alguien necesita pedirla.

Naciones Unidas ha advertido precisamente contra esa lógica: multar, expulsar o castigar a quienes viven en la calle no resuelve la pobreza; puede profundizar la exclusión y el estigma.

No se trata de romantizar la miseria. Vivir sin recursos no tiene nada de romántico.

Se trata de dirigir la mirada hacia el lugar correcto.

Quien duerme en un portal no creó el precio de la vivienda. Quien pide dinero para comer no diseñó un sistema que deja a millones de personas en situación vulnerable.

La pobreza no debería provocar desprecio.

Debería provocar una pregunta colectiva:

¿qué estamos haciendo para que nadie tenga que vivir así?

Comentarios (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te recomendamos