EFE
El incendio forestal declarado en Niebla (Huelva) se ha convertido en uno de los más devastadores de los últimos años en Andalucía, con más de 8.000 hectáreas arrasadas y 474 personas desalojadas. El fuego continúa activo y con una evolución imprevisible, lo que mantiene en alerta a las autoridades y a la población cercana.
Las altas temperaturas, la sequía y el viento han favorecido la rápida propagación de las llamas, dificultando las tareas de extinción. La complejidad del terreno y la abundante masa forestal han agravado la situación, obligando a desplegar un amplio dispositivo de emergencia.
Más de 600 efectivos trabajan sin descanso, entre ellos el Plan INFOCA, la Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos y Guardia Civil. En algunos momentos, los equipos han tenido que replegarse por seguridad, mientras se aplican técnicas como el fuego contra fuego para frenar el avance.
El impacto humano también es significativo: familias evacuadas, incertidumbre y temor. Este incendio refleja la creciente emergencia climática, que intensifica los incendios forestales y pone en riesgo tanto el medio ambiente como la seguridad de las personas.