La Guardia Civil registró con orden judicial, la vivienda de la ONG No Name Kitchen (NNK) y una nave de Brigadas de Apoyo Mutuo (BAM) en Ceuta, dos colectivos que reparten comida y acompañan a migrantes. No hubo detenciones durante los registros, pero horas después fueron detenidos un hombre en Ceuta y una mujer en Valencia.
A ambos se les investiga por incitación a la violencia y desórdenes públicos. Según fuentes de la Guardia Civil, habrían incitado a migrantes a actuar de forma violenta contra las fuerzas de seguridad, algo que las organizaciones niegan. Los agentes buscaban además a activistas concretos, que no fueron localizados.
La versión de NNK es muy distinta. La ONG, que documenta abusos policiales contra migrantes, denuncia una campaña de criminalización y asegura que los agentes forzaron la puerta sin avisar y dejaron a los voluntarios tumbados en el suelo y maniatados. Añade que no se les explicaron los motivos ni los indicios, que no hubo testigos de la organización y que no se entregó acta ni inventario firmado de lo incautado, entre ello teléfonos y ordenadores. También afirma que no se encontró arma, explosivo ni gas pimienta, porque nunca los ha tenido.
La investigación se relaciona en parte con la supuesta entrega de sprays de gas pimienta a migrantes, algo que no está confirmado y que NNK califica de bulo. La Guardia Civil indica que la operación, cuya investigación empezó en agosto, se aceleró después de que un migrante usara gas pimienta en un autobús policial durante el desalojo de unos asentamientos el pasado domingo.
NNK describe su trabajo en Ceuta como reparto de comida, curas y acompañamiento legal. Dice que sufre bulos desde hace dos meses y que hace un mes una patrulla del Ejército bloqueó el acceso a su edificio.
Quedan sin aclarar datos básicos: los nombres de los detenidos, su situación judicial y la posición de BAM sobre el registro. Tampoco se han hecho públicos los indicios que justificaron la orden, algo que el juzgado que la firmó tendrá que explicar.





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