Grupo Joly
El precio del aceite de oliva virgen extra (AOVE) continúa su fuerte descenso y se sitúa ya en niveles que no se veían desde 2022. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, la cotización media en origen durante la última semana cerrada fue de 3,57 euros por kilo, mientras que la referencia de Poolred la sitúa incluso más abajo, en 3,42 euros.
La caída resulta especialmente preocupante para los productores porque se produce en un contexto de fuertes incrementos de los costes del olivar. El sector calcula que producir aceite resulta cada vez más caro, mientras las cotizaciones en origen continúan descendiendo.
Los costes del olivar se han incrementado alrededor de un 57%, una situación que está llevando a numerosos agricultores a producir con pérdidas. El problema afecta especialmente al olivar tradicional, con explotaciones que tienen mayores dificultades para asumir el aumento de los gastos.
La evolución del mercado se explica también por la recuperación de la oferta tras las campañas marcadas por la sequía y la escasez. España cerró la campaña 2025/2026 con 1,298 millones de toneladas, un 9% menos que la anterior, aunque todavía un 17% por encima de la media de las últimas campañas.
El desplome beneficia potencialmente al consumidor, pero genera una creciente preocupación en el campo por la pérdida de rentabilidad y el futuro de numerosas explotaciones.