AFP
Más allá de su éxito global en la música, Shakira se ha consolidado como una de las artistas más comprometidas con la educación y la acción social en América Latina. A través de la Fundación Pies Descalzos, la cantante colombiana lleva décadas impulsando proyectos que han cambiado el futuro de miles de niños en situación vulnerable.
La historia de esta iniciativa se remonta a 1997, cuando, tras alcanzar reconocimiento internacional, decidió invertir parte de su éxito en mejorar las oportunidades educativas en su país natal, Colombia. Su objetivo era claro: convertir la educación en una herramienta real de transformación social.
Desde entonces, la fundación ha crecido de forma constante. En 2026, sus programas han beneficiado a más de 150.000 niños y jóvenes, muchos de ellos afectados por la pobreza o el desplazamiento. Además, ha impulsado la construcción de al menos nueve colegios en distintas regiones del país, especialmente en zonas con escasos recursos.
Pero el impacto va más allá de levantar infraestructuras. La Fundación Pies Descalzos trabaja también en la mejora de la calidad educativa, la alimentación escolar y el acompañamiento social, creando entornos que favorecen el desarrollo integral de los estudiantes. En los últimos años, el proyecto ha seguido ampliándose con nuevos centros en regiones como La Guajira, Chocó o el Caribe colombiano.
La artista ha insistido en múltiples ocasiones en que la educación puede cambiar vidas de forma profunda. Para ella, ver a un niño acceder a oportunidades que antes no tenía es incluso más gratificante que cualquier premio musical.