Fuente danpontefract.com
El experto internacional en liderazgo Dan Pontefract ha alzado la voz contra los prejuicios que todavía persisten en el mundo empresarial hacia los trabajadores de mayor edad, defendiendo que la experiencia acumulada a lo largo de una carrera profesional constituye un activo, y no un obstáculo, para las organizaciones.
Según el especialista, buena parte de las empresas continúa asociando de forma errónea la edad avanzada con una menor capacidad de adaptación tecnológica o de innovación, una idea que, sostiene, carece de fundamento y que además priva a las organizaciones de talento cualificado en un mercado laboral cada vez más competitivo.
Pontefract señala que el verdadero problema no es la edad de los trabajadores, sino una cultura corporativa que rara vez invierte en la formación continua de sus empleados sénior, generando así una brecha que termina por convertirse en una profecía autocumplida dentro de las propias compañías.
Entre sus recomendaciones, el experto insiste en la necesidad de diseñar políticas de recursos humanos que valoren la trayectoria profesional como un criterio positivo de contratación, así como programas de mentoría intergeneracional que favorezcan el intercambio de conocimiento entre distintas generaciones de trabajadores.
El debate sobre el edadismo laboral cobra especial relevancia en un contexto de envejecimiento progresivo de la población activa en buena parte de los países desarrollados, donde retener y aprovechar el talento sénior se perfila como uno de los grandes retos de gestión de las próximas décadas.