Fuente EFE
El Gobierno español ha respondido con calma a la nueva amenaza comercial lanzada por Donald Trump, quien había advertido con cortar todo intercambio económico con España tras calificar al país de «causa perdida» dentro de la Alianza Atlántica. Fuentes de Moncloa aseguran que las relaciones comerciales se sostienen sobre acuerdos multilaterales que no dependen de las declaraciones puntuales de un solo mandatario.
El Ejecutivo descartó cualquier tipo de negociación bilateral directa con la Casa Blanca sobre este asunto, recordando que el comercio entre España y Estados Unidos se rige, en gran medida, por los marcos establecidos entre la Unión Europea y Washington. «España no es vasallo de nadie», señaló uno de los portavoces del Ejecutivo, en referencia a las presiones estadounidenses.
La amenaza de Trump llega en un contexto de tensión creciente entre Washington y varios socios europeos de la OTAN, a los que el mandatario ha acusado reiteradamente de no cumplir con los compromisos de gasto en defensa. España ha sido uno de los países más señalados por la Casa Blanca en las últimas semanas.
Desde el Ministerio de Economía se ha insistido en que el impacto real de una eventual ruptura comercial sería «limitado» para la economía española, dado el peso relativamente reducido de Estados Unidos en el conjunto de las exportaciones nacionales, aunque no se descartan efectos puntuales en sectores concretos.
Por el momento, el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene una postura de prudencia y firmeza, y ha trasladado el asunto a las instancias comunitarias, confiando en que sea la Unión Europea, y no cada Estado miembro por separado, quien articule una respuesta conjunta ante las presiones de la Administración Trump.