La Fiscalía de Barcelona pide siete años y once meses de prisión para dos agentes de los mossos d’esquadra acusados de torturar, maltratar y detener ilegalmente a un hombre en 2021, con la agravante de haber actuado por motivos discriminatorios. La petición la firma la fiscal delegada de Odio y Discriminación y afecta a dos policías de Seguridad Ciudadana del Eixample. Como en cualquier causa que no ha llegado a juicio, se presume su inocencia.
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron en la madrugada del 8 de noviembre de 2021 en un local LGTBIQ+ de la calle Villarroel. Los agentes esposaron al hombre y lo llevaron en un coche patrulla hasta la Rambla del Raval, donde, siempre según la Fiscalía, le dieron puñetazos, le apretaron el cuello y le insultaron por su orientación sexual y por su origen. La acusación sostiene además que el conductor del vehículo se rió y no intervino, pese a su deber de hacerlo.
Además de la prisión, la Fiscalía solicita 21 años de inhabilitación y una indemnización conjunta de 20.000 euros por daño moral, de la que la Generalitat respondería como responsable civil subsidiaria. No acusa a una agente en prácticas y pide archivar el caso de otros dos mossos.
El expediente tiene un recorrido largo. Los dos agentes fueron detenidos por Asuntos Internos y el 5 de agosto de 2022 un juzgado ordenó su ingreso en prisión, que pudieron evitar pagando una fianza de 6.000 euros cada uno. No consta la versión de los acusados ni de sus defensas.
Es la segunda vez que la Fiscalía pide la agravante de discriminación en un caso de torturas policiales. El resultado del juicio dirá si los hechos se prueban, pero la sola petición coloca en el centro del debate cómo se investigan las agresiones homófobas cuando, además, quienes las cometen llevan uniforme.





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