El Sindicato de Inquilinas ha denunciado que alguien ha destrozado el altar en memoria de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio, el pasado 23 de septiembre, encendió las protestas por la vivienda en Madrid. Las velas y los mensajes que vecinos y colectivos habían dejado frente al edificio donde vivía, en el barrio de Retiro, aparecieron esparcidos por el suelo.
La organización lo comunicó en una publicación de Instagram acompañada de fotografías. En ella afirma que se puede destruir un altar y unas velas, pero no todo lo que Maricarmen sembró, y asegura que quienes la acompañaron no van a permitir que se destroce su memoria de este modo. El sindicato define su legado como imborrable.
Maricarmen Abascal llevaba siete años acompañada por el sindicato. Fue desahuciada el 23 de septiembre, ingresó en un hospital y murió el 7 de octubre. Su caso alimentó las protestas por la vivienda que desembocaron en la acampada de la Puerta del Sol. La imagen del altar, tomada el 9 de octubre, muestra las velas y los mensajes colocados en su memoria frente a la que fue su casa.
Los altares espontáneos son una forma habitual de duelo colectivo en la vía pública, y el de Maricarmen llevaba allí desde los días posteriores a su muerte.
No se ha identificado, por ahora, a los responsables de los destrozos.





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