Un jugador falla una canasta.
Un delantero no marca.
Una apuesta se pierde.
Y segundos después llega un mensaje amenazante.
Las principales ligas deportivas profesionales de Estados Unidos y sus asociaciones de jugadores han decidido actuar juntas frente a un fenómeno que consideran creciente.
NFL, NBA, MLB, NHL y MLS enviaron una carta a reguladores de 35 estados y Washington D. C. pidiendo que las personas que amenacen o acosen a jugadores, entrenadores, árbitros o sus familias puedan ser expulsadas permanentemente de las apuestas deportivas legales.
Las organizaciones también reclaman sistemas comunes para identificar y comunicar estos comportamientos. Solo algunos estados, entre ellos Ohio, Virginia Occidental, Luisiana y Wyoming, cuentan ya con mecanismos específicos de exclusión.
Las apuestas deportivas legales se han expandido enormemente en Estados Unidos desde una decisión del Tribunal Supremo en 2018.
Pero detrás de cada estadística sobre un jugador sigue existiendo una persona.
Ese detalle puede desaparecer cuando cada rebote, pase o gol se convierte también en dinero ganado o perdido.
Competir bajo presión forma parte del deporte profesional.
Recibir amenazas no.
La discusión sobre apuestas suele centrarse en ingresos, impuestos o entretenimiento. La petición conjunta de las ligas introduce otra pregunta:
qué ocurre cuando el negocio transforma la relación entre espectador y deportista hasta el punto de que alguien cree tener derecho a intimidar a una persona porque le hizo perder dinero.
Ningún resultado deportivo convierte una amenaza en parte del juego.





Deja un comentario