El Economista
El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, apunta a la posible prescripción de los delitos fiscales y de contrabando relacionados con las joyas atribuidas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, tras sus recientes declaraciones públicas.
En una entrevista en TVE, Zapatero aseguró que las joyas encontradas en una caja fuerte —valoradas en 1,3 millones de euros— son un “regalo de cortesía personal” recibido hace años, y negó haber tenido afán patrimonial o intención de fraude. También afirmó desconocer su valor y anunció que se someterá a una prueba pericial para aclararlo.
Según Gestha, esta línea de defensa podría implicar que los posibles delitos hayan quedado fuera de plazo legal, lo que impediría continuar la investigación judicial que instruye el magistrado de la Audiencia Nacional, José Luis Calama. En concreto, los técnicos señalan que la responsabilidad penal prescribiría si las joyas fueron recibidas antes de mayo de 2021, y que tampoco podría exigirse la deuda tributaria si han pasado más de cuatro años sin inspección fiscal.
El sindicato recuerda que los regalos de alto valor deben declararse en el Impuesto sobre Donaciones, lo que podría haber generado obligaciones fiscales en su momento. No obstante, insisten en que la clave del caso está en demostrar el origen y la antigüedad de las piezas.
Más allá del ámbito penal, Gestha considera que, si se confirma que las joyas fueron recibidas durante su etapa como presidente, Zapatero debería cederlas al Patrimonio del Estado, en línea con los principios de transparencia e integridad pública.
El caso ha reabierto el debate sobre la regulación de los regalos institucionales y ha llevado a los técnicos de Hacienda a reclamar la aprobación de la futura ley sobre grupos de interés, actualmente en tramitación en el Congreso, para reforzar las garantías de que las decisiones públicas respondan exclusivamente al interés general.