Fuente La Tribuna de Albacete
La llegada de la primera ola de calor del verano en España ha intensificado los riesgos para las mascotas, especialmente perros y gatos, en un contexto en el que junio ha registrado temperaturas récord y valores cercanos a los 37 grados en varias zonas del país. El aumento del calor obliga a extremar las precauciones para evitar problemas graves como el golpe de calor en animales.
Durante estos episodios de altas temperaturas, el principal riesgo es la deshidratación y el sobrecalentamiento corporal. Los expertos en bienestar animal recomiendan adaptar por completo las rutinas diarias, especialmente en el caso de los perros, que son los más expuestos durante los paseos.
Las salidas deben concentrarse en las primeras horas de la mañana y al final del día, reduciendo el tiempo al mínimo imprescindible. En las horas centrales, el calor del asfalto puede provocar quemaduras en las almohadillas de los perros, un problema frecuente que a menudo pasa desapercibido hasta que el daño ya está hecho. Una comprobación sencilla del suelo con la mano puede evitar lesiones.
En caso de golpe de calor, los especialistas aconsejan trasladar al animal inmediatamente a un lugar fresco y sombreado, refrescarlo de forma progresiva, especialmente en patas y abdomen, y ofrecerle agua en pequeñas cantidades sin forzarlo. Actuar con rapidez es clave para evitar consecuencias graves.
Uno de los errores más comunes en verano es rapar el pelo de los animales pensando que así estarán más frescos. Sin embargo, el pelaje cumple una función protectora esencial frente al sol y el calor, actuando como una barrera natural contra las quemaduras solares en mascotas. Por ello, se recomienda mantenerlo y limitarse al cepillado y cuidado higiénico.
Las razas braquicéfalas, como carlinos o bóxers, presentan un mayor riesgo debido a sus dificultades respiratorias, por lo que requieren especial atención en episodios de calor extremo.
El control de parásitos como pulgas y garrapatas también es fundamental durante el verano, ya que las altas temperaturas favorecen su proliferación.
Con la subida de las temperaturas, la prevención se convierte en la herramienta más eficaz para proteger a las mascotas y garantizar su bienestar durante las olas de calor en España.