Women shout during a protest in Tahrir Square in Cairo January 25, 2013. Protesters clashed with police across Egypt on Friday on the second anniversary of the revolt that toppled Hosni Mubarak, taking to the streets against the elected Islamist president who they accuse of betraying the revolution . REUTERS/Mohamed Abd El Ghany (EGYPT - Tags: POLITICS CIVIL UNREST)
El islam progresista existe, aunque muchas veces no ocupe grandes púlpitos ni titulares. No es una moda occidental ni una ruptura vacía con la fe. Es una lectura del islam que pone en el centro la justicia social, la dignidad humana, la igualdad, la compasión y la defensa de quienes viven en los márgenes.
Como ocurre en el cristianismo, dentro del islam conviven interpretaciones distintas. Las más conservadoras suelen tener más presencia pública, más poder institucional y más altavoces. Pero también hay musulmanes y musulmanas que trabajan desde una espiritualidad compatible con los derechos humanos, la igualdad de género, la libertad de conciencia y el pluralismo.
Muslims for Progressive Values se define como una organización que promueve valores musulmanes inclusivos y derechos humanos. En un documento remitido a Naciones Unidas, la organización recoge principios como igualdad, libertad de expresión, derechos humanos universales, igualdad de género, inclusión LGTBIQ+, compasión y diversidad.
También existen espacios como la Inclusive Mosque Initiative, una mezquita feminista interseccional registrada como organización benéfica en Reino Unido, dedicada a crear lugares seguros para musulmanes marginados.
Su menor visibilidad no significa ausencia. Muchas veces significa supervivencia. Las voces reformistas pueden sufrir presión de sectores fundamentalistas, ataques islamófobos desde fuera y rechazo institucional desde dentro. Por eso se organizan en redes pequeñas, espacios digitales, asociaciones, universidades, grupos de apoyo y mezquitas inclusivas.
El teólogo Omid Safi ya reunió hace años una corriente de pensamiento bajo una idea clara: musulmanes progresistas que articulan justicia, género y pluralismo desde dentro de la tradición islámica.
La reforma silenciosa no siempre se mide en masas. A veces se mide en una mujer que encuentra un espacio donde rezar sin ser apartada. En una persona LGTBIQ+ que no renuncia a su fe. En jóvenes que leen, debaten y buscan una espiritualidad sin odio.
El islam progresista recuerda algo básico: ninguna religión pertenece solo a quienes gritan más fuerte.