Imagen de archivo de la activista Alicia Armesto. Fuente EP
Diez activistas internacionales que formaban parte del Convoy Terrestre Sumud Maghreb, una caravana de ayuda humanitaria con destino Gaza, han sido liberados después de permanecer 30 días detenidos ilegalmente en el este de Libia. Entre ellos se encuentra la periodista española Alicia Armesto Núñez.
Los primeros cuatro en salir del país africano —un tunecino, dos italianos y un uruguayo— llegaron a Túnez el miércoles. El resto, incluida Armesto junto a activistas de Estados Unidos, Polonia, Argentina y Portugal, fueron deportados a través de Estambul en las horas siguientes.
El convoy, integrado por más de 200 personas con diez camiones de ayuda humanitaria, siete ambulancias y expertos en medicina, ingeniería y Derecho Internacional Humanitario, tenía como objetivo llevar suministros a la población palestina de Gaza y romper el bloqueo israelí. Cuando una avanzada de diez personas intentaba negociar el paso en un control cercano a la ciudad de Sirte, el Ejército Nacional Libio los detuvo y trasladó a un lugar desconocido sin identificación. Durante días permanecieron incomunicados, fueron interrogados y obligados a firmar documentos en árabe sin intérpretes.
El 2 de junio fueron presentados ante la Fiscalía en Bengasi, donde su detención fue prorrogada indefinidamente. La presión internacional y una amplia campaña de solidaridad lograron finalmente su liberación.
Lo que hicieron estas diez personas —cruzar el norte de África en un convoy para llevar ayuda a Gaza cuando los gobiernos no lo hacen— es exactamente lo que significa la solidaridad convertida en acción. Bienvenidos a casa.