Enrique Dans
La política energética de Donald Trump está dando la espalda a la energía eólica en un momento en el que buena parte del mundo acelera su apuesta por las energías renovables. El resultado, según el análisis de Enrique Dans, puede terminar perjudicando a Estados Unidos tanto económica como tecnológicamente.
Uno de los casos más llamativos es el de la compañía alemana RWE, que ha devuelto al Gobierno estadounidense varias concesiones para construir parques eólicos marinos en Nueva York, California y Luisiana. A cambio, ha recibido 1.220 millones de dólares y ha comprometido buena parte de ese dinero en inversiones vinculadas al gas. La empresa considera que el clima regulatorio creado por la Administración Trump hace inviable obtener los permisos necesarios para desarrollar sus proyectos, que tenían una capacidad prevista de más de 7 GW.
No es un caso aislado. Otras compañías como TotalEnergies, Bluepoint Wind, Golden State Wind, Invenergy y Duke Energy también han alcanzado acuerdos para abandonar proyectos eólicos. En conjunto, las recompras superan los 4.000 millones de dólares.
Dans cuestiona además el argumento de que la eólica necesita necesariamente grandes subsidios. Cita datos de IRENA según los cuales más del 90% de los proyectos eólicos desarrollados en el mundo han producido electricidad por debajo del coste de la energía fósil más barata en sus respectivos mercados.
El problema, sostiene, va mucho más allá del medio ambiente. Frenar las renovables significa renunciar a desarrollar industria, tecnología, empleo especializado y cadenas de suministro en un sector destinado a crecer durante las próximas décadas. La Agencia Internacional de la Energía prevé alrededor de 4.600 GW de nueva capacidad renovable entre 2025 y 2030.
Mientras otros países, especialmente China y Europa, consolidan posiciones en esta industria, Estados Unidos corre el riesgo de quedarse atrás. La transición energética mundial continuará, pero Washington podría dejar de participar en uno de los grandes mercados tecnológicos del futuro.