Fuente EFE
Catalunya, pionera en declarar zonas de mercado tensionado, ha confirmado que 22 municipios dejarán de tener esa protección tras haber mejorado su situación de vivienda, tres años después de su regulación. Entre las localidades que salen del listado, que afecta a unas 634.171 personas, se encuentran Lleida, Granollers, Reus o Mollet del Vallès. «Esto demuestra que el mecanismo del tope de precios funciona», ha afirmado la consejera Sílvia Paneque.
Desde el Sindicat de Llogateres destacan que en los últimos dos años el alquiler ha subido un 9,5% en los municipios sin regulación, mientras se mantenía congelado, con un -1,3%, en los municipios regulados. Su portavoz, Enric Aragonès, considera «absurdo» retirar la norma justo cuando está dando resultados, y reclama cambiar los criterios para evitar que los municipios entren y salgan del listado cada año. El antropólogo urbano José Mansilla se muestra más cauto y cree que es pronto para sacar conclusiones, aunque reconoce que los indicios de contención de precios son buenos.
Según datos de la Generalitat, en los dos primeros años de aplicación los precios cayeron un 4,7% en Barcelona y un 1,3% en el conjunto de zonas tensionadas, mientras el parque de alquiler habitual crecía en 20.994 contratos. El mapa de zonas tensionadas sigue creciendo: ya son más de 300 municipios y 9,3 millones de personas afectadas, y Catalunya suma 53 nuevas localidades pese a las 22 que salen del listado. La medida también avanza en Navarra, Euskadi, Galicia y Asturias, donde los alquileres han bajado hasta un 8,6% en zonas declaradas, con Galicia como la única comunidad del PP que aplica la medida.