La Policía Nacional y el Ejército han desalojado este domingo a alrededor de 150 personas migrantes del asentamiento de El Guano, en Ceuta, en un amplio dispositivo desplegado a primera hora de la mañana. La operación pone fin a uno de los últimos campamentos de grandes dimensiones que permanecían en la costa norte de la ciudad autónoma.
El operativo comenzó poco antes de las ocho de la mañana, cuando decenas de vehículos policiales y militares cercaron la explanada. Los agentes separaron a adultos y menores y ordenaron a los residentes que abandonaran la zona. Tres autobuses llegaron poco después para trasladar a los afectados a dependencias policiales, donde estaba previsto identificarlos antes de su posible reubicación en recursos de acogida.
El desalojo se produce después de las operaciones realizadas en las playas de Benítez y El Trampolín y a pocos días de la visita de los Reyes a Ceuta, prevista para el martes. Según fuentes de la Delegación del Gobierno citadas por elDiario.es, los adultos podrían ser distribuidos entre los dispositivos de acogida habilitados en la ciudad, mientras que los menores quedarían bajo la atención de los servicios correspondientes.
Sin embargo, la situación de los migrantes que abandonan estos asentamientos continúa siendo motivo de preocupación. Organizaciones y personas afectadas han cuestionado que algunos retornos a Marruecos tras anteriores desalojos fueran realmente voluntarios y han denunciado presiones durante los traslados.
Aunque las autoridades han habilitado distintos espacios de acogida, todavía quedan personas migrantes durmiendo al aire libre en barrios como El Príncipe y Los Rosales, así como en la zona del Tarajal. El desmantelamiento de El Guano no pone, por tanto, fin a la situación de precariedad que viven quienes esperan una respuesta a sus trámites migratorios.





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