Fundacion Orla Straz
Nigeria afronta una de las crisis más graves de persecución religiosa del mundo, según organizaciones defensoras de la libertad de culto, que denuncian una oleada de violencia contra las comunidades cristianas. Algunos informes señalan que, en los últimos 15 años, al menos 60.000 cristianos nigerianos habrían sido asesinados en ataques atribuidos a grupos islamistas, una cifra que equivaldría a un mártir cada dos horas.
El último episodio denunciado ha sido la muerte del sacerdote católico Samuel Opeyemi, quien habría sido apuñalado hasta la muerte en Nigeria. Su caso se suma a una larga lista de religiosos y fieles víctimas de la violencia que afecta especialmente al norte y centro del país.
Los ataques, atribuidos principalmente a grupos como Boko Haram y el Estado Islámico en África Occidental (ISWAP), incluyen asesinatos, secuestros, incendios de iglesias y desplazamientos forzados de poblaciones enteras.
Pese a la magnitud de la tragedia, las organizaciones que denuncian esta situación lamentan que muchas de estas muertes apenas tengan repercusión internacional y que numerosas víctimas no ocupen espacios destacados en los grandes medios de comunicación.