Diario Red
El descenso de la natalidad en numerosos países de América Latina no responde al avance del feminismo, sino a las dificultades que impone el actual modelo económico. Esa es la principal conclusión de un análisis de la socióloga María de las Nieves Puglia, quien sostiene que la caída de la fecundidad está estrechamente relacionada con la precarización laboral, la incertidumbre económica y el elevado coste de formar una familia.
El estudio cuestiona el discurso de algunos sectores conservadores que responsabilizan al feminismo de que cada vez nazcan menos niños. En su lugar, señala que muchas personas retrasan o renuncian a tener hijos por la falta de empleo estable, el encarecimiento de la vivienda, los bajos salarios y la imposibilidad de garantizar unas condiciones de vida dignas.
La autora sostiene que el capitalismo contemporáneo ha incrementado la inseguridad social y ha trasladado a las familias gran parte de los costes de los cuidados. En este contexto, la decisión de tener descendencia se convierte en un proyecto cada vez más difícil de asumir, especialmente entre las generaciones jóvenes.
El análisis también recuerda que la incorporación de las mujeres al mercado laboral y el acceso a mayores niveles de educación han ampliado su capacidad para decidir libremente sobre la maternidad, pero insiste en que eso no explica por sí solo el fuerte descenso de la fecundidad. Factores como la falta de conciliación, la incertidumbre y la desigualdad económica pesan mucho más en las decisiones reproductivas.
Para la socióloga, si las administraciones quieren afrontar el reto demográfico deberán apostar por políticas que reduzcan la precariedad, mejoren los servicios públicos y faciliten la conciliación familiar, en lugar de convertir el feminismo en el principal responsable de un fenómeno mucho más complejo.