Fuente EFE
La cantante Katy Perry ha arremetido públicamente contra la Casa Blanca después de que su tema de 2010 apareciera como música de fondo en un vídeo de TikTok que mostraba ataques militares contra Irán.
El polémico clip, publicado en la cuenta oficial del Gobierno estadounidense, sincronizaba las imágenes del impacto de un misil contra un buque iraní con el estribillo «boom, boom, boom» de Firework, acompañado del mensaje: «Irán ha sido avisado».
A través de un comunicado en X, la artista aseguró sentirse «profundamente horrorizada y furiosa» al ver su canción utilizada de ese modo. «No aprobé esto, no me lo pidieron y no lo consiento en absoluto», denunció.
Perry recordó que escribió el tema como un himno de esperanza y superación personal, y calificó su uso bélico como «una violación absoluta de todo lo que representa mi canción».
La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar. Kaelan Dorr, responsable de comunicación digital del organismo, contestó con ironía enlazando un vídeo antiguo de la cantante caracterizada de militar.
Pese a su indignación, las opciones legales de la artista son limitadas: en 2023 vendió los derechos de sus primeros discos a Litmus Music por unos 225 millones de dólares, lo que reduce su control sobre las licencias de sincronización.
El caso se suma a una lista creciente de artistas que han denunciado el uso no autorizado de su música con fines políticos, entre ellos Sabrina Carpenter, Ariana Grande y Olivia Rodrigo.
También Kesha, Jess Glynne, Beyoncé y los herederos de Leonard Cohen han bloqueado o criticado el uso de sus obras en actos y campañas del entorno gubernamental estadounidense.