Fuente Unsplash
El Sindicato Ferroviario Intersindical (SF-I) ha convocado una nueva jornada de huelga en Renfe para este viernes 31 de julio, justo en plena operación salida de las vacaciones de agosto. El paro afecta al personal de intervención y conducción de Renfe Viajeros en todo el territorio nacional, y tiene como origen las averías recurrentes en la climatización de los trenes, un problema que el sindicato denuncia que la compañía no ha resuelto pese a las quejas reiteradas.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha fijado los servicios mínimos del 73% en Alta Velocidad, del 65% en Media Distancia y del 75% en Cercanías durante la hora punta, que bajan al 50% en el resto de la jornada. Según las estimaciones circuladas por distintos medios, la huelga podría afectar a 322 trenes y a un 27% de los servicios de AVE, en una jornada especialmente delicada por el inicio de las vacaciones estivales de agosto.
No es la primera convocatoria del sindicato en los últimos meses. En huelgas anteriores, Renfe aseguró que el seguimiento fue «muy limitado», con apenas cancelaciones registradas en sus servicios. La operadora recomienda a los viajeros consultar el estado de sus trenes antes de desplazarse a la estación, especialmente en los trayectos de Cercanías y Media Distancia, donde el impacto puede ser mayor fuera de las horas punta.
El SF-I insiste en que mantendrá la presión con nuevas convocatorias si la empresa no aborda de forma definitiva el problema estructural de las averías en la flota, que consideran una cuestión de seguridad y de condiciones laborales para el personal ferroviario.