Dieciséis migrantes procedentes de distintos países africanos y de Asia han sido devueltos a Marruecos desde Ceuta después de que España rechazara sus solicitudes de asilo. Las asociaciones Elín y Caminando Fronteras denuncian que las expulsiones se llevaron a cabo sin garantías jurídicas suficientes y sin permitir a los afectados ejercer su derecho a recurrir la decisión.
Según Elín, las 16 personas, que permanecían en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), fueron trasladadas el pasado viernes a la frontera de El Tarajal. La organización sostiene que no tuvieron tiempo para presentar los recursos y que, desde entonces, permanecen bloqueadas en la zona fronteriza porque las autoridades marroquíes no les permiten entrar.
Entre los afectados hay personas de nacionalidades como Senegal, Bangladés, Togo, Costa de Marfil, Camerún y Nigeria. Las ONG reclaman que se respeten los procedimientos de protección internacional y advierten de los riesgos que algunos migrantes podrían afrontar en Marruecos.
El Ministerio del Interior niega que se hayan cometido irregularidades. Fuentes del departamento aseguran que las devoluciones se realizaron después de comunicar la denegación del asilo y una vez transcurrido el plazo legal para recurrir sin que se presentaran recursos. También sostienen que los afectados se encuentran en territorio marroquí, no en tierra de nadie.





Deja un comentario