Catalunya Press
Dinamarca ha dado un paso histórico al poner en marcha un nuevo modelo de servicio militar obligatorio e igualitario, que incluye tanto a hombres como a mujeres y amplía su duración hasta los 11 meses. La medida, en vigor desde este verano, responde a un contexto de creciente tensión internacional y a la necesidad de reforzar la defensa europea.
El nuevo sistema sustituye al anterior, mucho más breve, y combina formación básica con tareas operativas, en un intento de modernizar el ejército y adaptarlo a los nuevos desafíos de seguridad. Además, el Gobierno danés prevé aumentar progresivamente el número de reclutas en los próximos años.
Uno de los cambios más significativos es la incorporación obligatoria de mujeres, un avance en igualdad que acerca a Dinamarca a otros países nórdicos como Suecia o Noruega.
Sin embargo, no todos los jóvenes son llamados a filas: solo un porcentaje de cada generación es seleccionado, priorizando perfiles específicos.
Este giro ha reactivado el debate en Europa sobre el regreso de la “mili”. Mientras algunos países estudian medidas similares, otros —como España— siguen mostrando reticencias ante un modelo que plantea dudas sociales, económicas y políticas.