Jueves, 24 de septiembre de 2026
Internacional · Política

Die Linke gana las elecciones de Berlín con la vivienda como bandera y un fuerte respaldo juvenil

Elif Eralp, abogada especializada en derecho laboral y candidata principal de Die Linke. EFE/EPA/CLEMENS BILAN

Die Linke ha ganado las elecciones regionales de Berlín con el 25,7% de los votos, por delante de la CDU (18,8%) y la ultraderechista AfD (16,3%), mientras el SPD se hundía hasta un mínimo histórico del 12,1%. El partido, heredero del antiguo comunismo de la RDA, se hace con 43 de los 159 escaños en juego y coloca el derecho a la vivienda en el centro de la agenda política de la capital alemana.

La campaña la lideró Elif Eralp, abogada laboralista e hija de inmigrantes turcos, con un mensaje centrado casi en exclusiva en la crisis de los alquileres. El precio medio del metro cuadrado en Berlín ha pasado de 8,80 euros en 2015 a 15,78 euros en 2025, un incremento del 79%. Die Linke propone socializar las carteras inmobiliarias de las grandes corporaciones que poseen más de 3.000 viviendas —unos 250.000 pisos en total— y congelar los alquileres en las empresas públicas de suelo, una medida que ya respaldó el 59,1% del electorado berlinés en un referéndum de 2021.

La estrategia de campaña se inspiró en el modelo de Morris Katz, el asesor que trabajó con Zohran Mamdani en Nueva York: disciplina comunicativa estricta, foco en las prioridades materiales de la gente y ninguna concesión a las guerras culturales. El resultado fue una movilización sin precedentes: más de 2.000 voluntarios tocaron más de 140.000 puertas, la participación subió del 62,9% al 74,2% y el partido logró activar a 75.000 personas que no habían votado antes, el mayor repunte de toda la ciudad.

El respaldo joven fue determinante: Die Linke se impuso con el 43% entre los votantes de 16 a 24 años, el 49% entre los de 25 a 34, y hasta el 54% entre las mujeres menores de 30. Ahora necesita una coalición a tres bandas con los Verdes y el SPD, que sumarían 87 escaños, para superar el umbral de los 80 necesarios para gobernar, con un SPD debilitado obligado a aceptar el papel de socio menor.

Frente al avance de la ultraderecha en otras regiones del este de Alemania, Berlín demuestra que una izquierda centrada en las necesidades concretas de la gente —techo, alquiler, salario— también puede movilizar y ganar.

Comentarios (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te recomendamos