Fuente Reggaeton Beach Festival
El Ministerio de Consumo ha impuesto una sanción de 320.000 euros a la organización del Reggaeton Beach Festival por una serie de prácticas consideradas abusivas hacia el público asistente. Entre las irregularidades detectadas figuran la prohibición de entrar con comida o bebida propia, el cobro por volver a entrar al recinto tras haber salido, y problemas en la devolución del saldo no consumido de las pulseras de pago sin contacto. La resolución confirma lo que numerosos asistentes venían denunciando en redes sociales tras cada edición del evento.
Este tipo de prácticas se han normalizado en buena parte de los grandes festivales de música en España, donde el modelo de negocio combina la venta de entradas con sistemas de pago cerrados que obligan al público a gastar más de lo previsto, sin apenas alternativas. La prohibición de introducir alimentos o bebidas, unida al monopolio de la venta interior a precios elevados, ha sido objeto de reiteradas quejas de asociaciones de consumidores en los últimos años.
Desde Consumo se ha subrayado que la sanción busca sentar precedente frente a un sector que crece con fuerza pero que en muchas ocasiones sitúa el beneficio económico por encima de los derechos básicos del público. La resolución obliga además a la organización a modificar sus condiciones de acceso y devolución de cara a futuras ediciones del festival.
Asociaciones de defensa de los consumidores han celebrado la decisión, aunque advierten de que este tipo de sanciones deberían ser sistemáticas y no casos aislados, dado que prácticas similares se repiten en decenas de festivales cada verano sin que exista, hasta ahora, una vigilancia constante por parte de las administraciones.