Sábado, 17 de octubre de 2026
Internacional · Sociedad

Dos ONG israelíes alertan de que se dispara a presos palestinos con balas de goma dentro de sus celdas y describen heridas graves

Mamoun Wazwaz / DPA vía Europa Press

Dos organizaciones israelíes, Médicos por los Derechos Humanos y el Comité Público contra la Tortura, denuncian que los funcionarios de prisiones de Israel disparan con más frecuencia balas de goma y usan táseres contra presos palestinos, incluso dentro de sus celdas. Hablan de una escalada sin precedentes en los últimos meses.

Su informe sobre los presos palestinos se basa en 22 testimonios de exdetenidos, 21 palestinos y un judío, la mayoría del último año. Todos afirman haber recibido disparos a corta distancia en su propia celda, sin posibilidad de alejarse ni de esconderse. Describen hemorragias, fracturas y lesiones en órganos internos, algunas irreversibles, en piernas, abdomen, pelvis y manos. Algunos dicen que no recibieron atención médica adecuada.

Hay casos concretos. Según un informe médico del Centro Médico Soroka, en Beersheba, a un preso le extirparon el testículo derecho en junio de 2026 tras un incidente con disparos de balas de goma. En la prisión de Ofer, en Cisjordania ocupada, un recluso que llevaba meses con sarna se negó a volver a su celda y exigió medicación. Según su relato, los guardias le dispararon y le aplicaron un táser en la cabeza.

Muhannad Abu Ghosh, director del Departamento de Prisioneros de Médicos por los Derechos Humanos, advierte de que los disparos se están convirtiendo en «otra forma rutinaria de violencia».

Las ONG exigen el cese inmediato de la práctica contra los presos palestinos a la fiscal general de Israel y al Servicio Penitenciario (IPS).

El IPS asegura que emplea medios menos letales de forma medida y proporcionada, según las necesidades operativas, pero se niega a revelar qué armas y municiones usa ni bajo qué reglas. Esa opacidad forma parte del problema.

Conviene recordar los límites del informe. Se apoya en testimonios, 22 en total, y la información disponible no incluye cifras globales de presos ni de disparos registrados.

El derecho internacional prohíbe la tortura y los malos tratos a las personas detenidas, y esa prohibición no admite excepciones por razón de nacionalidad. Cuando la violencia contra los presos palestinos se vuelve rutina tras los muros de una prisión, la pregunta deja de ser qué pasó en cada celda y pasa a ser quién está mirando. Que sean ONG israelíes las que lo denuncien tiene un peso difícil de esquivar.

Comentarios (0)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te recomendamos