EFE
Detrás de la imagen de Cristiano Ronaldo como una de las mayores estrellas del fútbol mundial existe también una trayectoria vinculada a numerosas iniciativas solidarias y humanitarias, especialmente relacionadas con la infancia, la salud y las personas afectadas por catástrofes.
Uno de sus primeros gestos conocidos se produjo tras el tsunami del océano Índico de 2004, cuando conoció la historia de Martunis, un niño indonesio que sobrevivió 19 días entre los escombros. Ronaldo viajó posteriormente a Indonesia y se implicó en iniciativas de ayuda.
En 2013 se convirtió en embajador de Save the Children, participando en campañas relacionadas con el hambre infantil y las necesidades de los menores afectados por conflictos. En 2016 realizó además una donación destinada a niños afectados por la guerra de Siria.
Su compromiso también se ha centrado en la salud infantil. En 2012 ayudó económicamente a Nuhazet, un niño canario de nueve años enfermo de cáncer, para que pudiera recibir un tratamiento experimental en Madrid. También ha apoyado al hospital de Madeira que trató a su madre y ha colaborado con Make-A-Wish, ayudando a cumplir los sueños de niños con enfermedades graves.
Durante la pandemia de COVID-19, Ronaldo y Jorge Mendes financiaron equipamiento para unidades de cuidados intensivos de hospitales portugueses y colaboraron en iniciativas de ayuda alimentaria.
En la actualidad, Cristiano Ronaldo mantiene una imagen pública estrechamente vinculada a la solidaridad y la ayuda a colectivos vulnerables, especialmente a través del apoyo a causas relacionadas con la infancia y la salud. Su enorme repercusión internacional le permite dar visibilidad a iniciativas humanitarias y colaborar con diferentes proyectos, continuando una trayectoria que comenzó hace años y que ha incluido ayudas a hospitales, niños enfermos y personas afectadas por conflictos y catástrofes.