El Mundo
La violencia contra las mujeres en India vuelve a sacudir al país tras un nuevo caso de violación grupal en el estado de Bihar. A inicios de este verano, una mujer de 28 años, madre de cuatro hijos, fue agredida por cinco hombres, que la golpearon, la ataron y la dejaron gravemente herida. El caso ha provocado indignación, pero también refleja una realidad persistente.
Cada año se denuncian más de 30.000 violaciones en India, lo que equivale a más de 80 agresiones diarias. Sin embargo, organizaciones sociales advierten de que la cifra real es mucho mayor debido al miedo, la presión social y la falta de confianza en las instituciones.
El problema no es aislado. En las últimas semanas se han registrado múltiples casos de abusos sexuales, incluidos secuestros y agresiones a menores. Expertos señalan factores estructurales como la desigualdad de género, la impunidad y una cultura patriarcal profundamente arraigada.
A pesar de las reformas legales tras casos emblemáticos, persisten fallos graves, como la falta de reconocimiento de la violación dentro del matrimonio. Mientras tanto, miles de mujeres siguen enfrentando un sistema que no siempre garantiza protección ni justicia, manteniendo viva una crisis que exige cambios urgentes.