Movimiento SUMAR. Fuente EFE
En su Asamblea de 2026, Movimiento Sumar ha situado la crisis climática como uno de los pilares centrales de su proyecto político, con la elección de Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez como nuevas coordinadoras, en sustitución de Lara Hernández, tras recibir el respaldo del 95,92% de los votos de la militancia.
La nueva dirección ha apostado por vincular explícitamente la transición ecológica con la justicia social, entendiendo que ambas crisis —climática y de desigualdad— no pueden abordarse por separado. El objetivo declarado es construir un «frente amplio» de cara a las elecciones de 2027 que integre a las distintas sensibilidades del espacio a la izquierda del PSOE.
Esta apuesta cuenta con el respaldo explícito de sindicatos como CCOO y UGT, que llevan años reclamando que la transición energética no se pague con empleo precario, y busca además reforzar alianzas con otras fuerzas progresistas europeas que comparten la agenda climática como prioridad estratégica, no como un asunto secundario frente a la economía.
El reto no es menor: convertir la crisis climática en un eje movilizador exige superar la percepción, extendida en parte del electorado, de que las políticas verdes son una preocupación de clases acomodadas. Sumar defiende justo lo contrario: que son las clases populares las que más sufren la contaminación, las olas de calor y la falta de vivienda eficiente energéticamente.
Que un proyecto político sitúe la emergencia climática al mismo nivel que el empleo o la vivienda no es un gesto simbólico: es reconocer que ambas crisis tienen las mismas víctimas. La pregunta de fondo no es técnica: es política, y determinará buena parte del debate electoral de los próximos años.
Analistas políticos apuntan que el éxito de esta apuesta dependerá de si Sumar logra traducir el discurso climático en medidas concretas y tangibles para los barrios y pueblos, evitando que quede reducido a un enunciado programático sin anclaje en la vida cotidiana de quienes más sufren la crisis ecológica.