EFE
España dará un paso decisivo hacia un modelo más eficiente de reciclaje de envases a partir del próximo 12 de agosto. Desde esa fecha, bares, restaurantes y comercios comenzarán a cobrar un pequeño suplemento por cada botella de plástico o lata, una cantidad que los consumidores podrán recuperar al devolver el envase vacío en los puntos habilitados.
La medida responde al incumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje, que fijaban metas del 70% en 2023 y del 77% en 2025, cifras aún lejos de alcanzarse. Según datos oficiales, apenas se recuperó un 41,3% de las botellas puestas en el mercado, lo que ha obligado a activar este sistema contemplado en la Ley 7/2022 de residuos.
El nuevo modelo introduce un sistema de depósito y retorno, mediante el cual se cobrará al menos 10 céntimos por envase en concepto de fianza. Esta cantidad será reembolsada cuando el consumidor devuelva la botella o lata, fomentando así su correcta gestión y reduciendo el impacto de los plásticos de un solo uso.
A diferencia de países como Alemania o Noruega, donde se premia directamente al consumidor por reciclar, España sigue un modelo similar al de Portugal, centrado en garantizar la devolución del envase. Los productos afectados incluyen botellas de plástico de hasta 3 litros y latas, independientemente de si se adquieren en supermercados, bares o eventos al aire libre.
Los supermercados deberán contar con máquinas automáticas de recogida, mientras que los bares y restaurantes podrán gestionar la devolución únicamente de los envases que hayan vendido previamente. El objetivo es claro: aumentar de forma urgente las tasas de reciclaje y acercarse a los objetivos del 85% en 2027 y 90% en 2029.
Este cambio supone un giro importante en los hábitos de consumo y gestión de residuos en España, con la vista puesta en un modelo más sostenible y alineado con las exigencias medioambientales europeas.