RTVE
La guerra no solo mata en el campo de batalla. También puede acallar voces, llenar cárceles y convertir una publicación en redes en motivo de persecución.
Amnistía Internacional denunció que más de 1.000 personas han sido detenidas en Estados del Golfo en una represión relacionada con la libertad de expresión durante la guerra de Irán. La organización documentó casos de personas detenidas por opinar, publicar imágenes o compartir contenidos sobre el conflicto.
El mensaje de fondo es inquietante: cuando los gobiernos invocan la seguridad nacional, la frontera entre proteger a la población y silenciarla puede desaparecer muy rápido. Amnistía habló con periodistas, activistas, residentes y familiares de personas detenidas, y revisó anuncios oficiales de cientos de arrestos relacionados con opiniones o contenidos digitales.
La represión digital tiene una característica especialmente peligrosa: parece invisible hasta que llama a la puerta. Una publicación, una imagen compartida, un comentario crítico o una opinión sobre la guerra pueden convertirse en expediente, interrogatorio o cárcel.
El Solidario no defiende la propaganda de ningún Estado. Defiende algo más básico: que ninguna guerra puede servir como excusa para suspender derechos fundamentales.
La libertad de expresión no es un lujo de tiempos tranquilos. Es precisamente en tiempos de guerra cuando más hay que protegerla. Porque si solo se permite hablar cuando el poder está cómodo, entonces no hablamos de libertad: hablamos de permiso.